Si alguna vez te has despertado con una insólita sensación de placer, estás en el momento adecuado, en el post adecuado. Así que ponte cómodo o cómoda porque es hora de destapar verdades.

Si hay una cosa que todos los humanos tenemos en común es el sueño, sobre todo los lunes por la mañana. Según la psicología, durante el sueño nuestro cerebro atraviesa algunas fases, entre ellas la fase REM, donde se nos presentan o plasman imágenes vívidas en forma de historias, básicamente los sueños.

Lo que a algunas personas les cuesta admitir es que el contenido de algunos de esos sueños es erótico, pero no os preocupéis que no sois lxs únicxs en el planeta a quienes les pasa esto.

A este tipo de sueños se los conoce como sueños húmedos o wet dreams y, según algunas personas, son capaces incluso de culminar en orgasmos. Pero, ¿es real, un mito o simple sugestión?

 

 

Nada más real, pues según diferentes investigaciones, los orgasmos nocturnos existen y son consecuencia de un repentino incremento de sangre en la zona pélvica en circunstancias de total relajación. En otras palabras, tu sistema nervioso y tu sistema vascular están en perfectas condiciones y predispuestas positivamente a darte placer.

Cierto es que cada cuerpo y cada mente son únicos, por lo tanto, el clímax nocturno varía de individuo a individuo, sin reglas preestablecidas. Hay personas que pueden experimentar esto más de una vez al mes y otras que, desafortunadamente, nunca lo han vivido. Aún así, suele ser un episodio frecuente durante la pubertad, sobre todo en personas con pene. Sin embargo, al parecer, en personas con vulva suele darse con mayor frecuencia a partir de los 21 años y hasta edades avanzadas.

¿Cómo conseguir un orgasmo mientras dormimos? Os vamos a indicar algunos tips que os pueden ayudar, que con esto no queremos decir que os vaya a ocurrir sí o sí pero os da algo más de posibilidades para que suceda.

Cómo conseguir un orgasmo durante el sueño

  1. No existen decálogos, pautas ni ejercicios. Es algo totalmente espontáneo, así que no te estreses intentándolo ni buscando en internet guías que te ayuden a conseguirlo, los orgasmos nocturnos vendrán a ti por sí mismos.
  2. Ten pensamientos subiditos de tono: tu imaginación es la herramienta sexual más poderosa y valiosa, así que juega con ella sin restricciones ni tabúes. Eso le dará contenido erótico a tu mente y, quizá, puede que lo elabore mientras duermes.
  3. Dormir boca abajo puede facilitar la estimulación genital. Cuanto más contacto haya entre tu cuerpo y la cama, más probabilidades de roce habrá… y como bien sabemos, el roce hace el cariño.

 

 

 

Los orgasmos no genitales son una respuesta completamente normal y natural de nuestro cuerpo, por lo tanto, no tienes que avergonzarte ni sentirte mal por ello, todo lo contrario: disfrútalo.