El sexo es algo que practicamos a lo largo de TODA nuestra vida. Y, como nosotrxs, también cambia: no lo hacemos igual cuando tenemos 18 años que cuando tenemos 30.

Aunque cada persona vive la sexualidad a su manera, queremos llevarte de viaje por tu pasado, presente y futuro sexual.


1. Pubertad: el gran despertar

Cambiar. Esta es la palabra que resume a la perfección esta etapa. Y es que de un día para otro tienes pechos, hay vello allí abajo, se ensanchan tus caderas, tienes que preocuparte de no manchar los pantalones de regla, te cambia la voz... ¡Qué te vamos a contar que no sepas!

Pero no todo es malo; más bien lo contrario. Esta época está llena de esas primeras veces que nunca olvidarás y que, en un futuro te sacarán una sonrisa: la primera persona que te gusta, tu primer beso, las primeras sesiones de masturbación en solitario... ¡Esta fase es toda una aventura!

Para afrontar la pubertad de la mejor manera posible te recomendamos: 

· Diviértete y no tengas miedo a descubrir cosas nuevas.

· Investiga e infórmate sobre temas como, por ejemplo, la masturbación.


2. Adolescencia: Primeros encuentros sexuales

Después de haber vivido tu sexualidad en solitario (ya te has tocado, has investigado sobre sexo y te has vuelto a tocar), suele ser en la adolescencia cuando te sientes con confianza para tener tu primer encuentro sexual con alguien.

Aun así, estarás de acuerdo con nosotrxs que la vergüenza y la torpeza caracterizan esta fase. Pero después de unas cuantas veces (hay que ser pacientes) empiezas a sentirte segurx respecto al sexo y piensas en incorporar un juguete a tu masturbación. Una buena opción es iniciarse con un vibrador pequeño.


3. Juventud: Hora de disfrutar

El subidón de haber estado con otra persona por primera vez (o varias), está muy bien. Pero... ¿lo he disfrutado? Cuando te haces esta pregunta es cuando pasas a la siguiente etapa: la juventud (divino tesoro). Es aquí cuando quieres experimentar más allá de lo conocido y sentir placer de verdad.

En el ámbito de los juguetes, experimentas con algo más completo como los vibradores conejito que te regalan estimulación doble (clítoris y zona G). ¡Placer garantizado!


4. Adultez: Nuevas experiencias

En esta fase es muy común alcanzar la plenitud sexual. Principalmente porque tienes más confianza en ti mismx y no sientes reparo al decir lo que te gusta y lo que no: ya sea que prefieres una postura más que otra, que te gusta que te toquen por aquí, que te aprieten por allá... Lo que sea.

Además de conocerte mejor, empiezas a tener interés por cosas que nunca pensaste que te gustarían. De repente, una cachetada en la nalga te excita, o imaginarte que te esposan en la cama es algo que hace que te derritas de placer...

En definitiva, en esta etapa sientes mucha más seguridad en ti mismx y no sientes vergüenza al probar otras cosas como el bondage, el sexo anal o poner a prueba tu orientación sexual.

Pero si hay un juguete que representa esta fase a la perfección, este es Ella, el huevo vibrador de Svakom con control remoto mediante App, perfecto para las personas aventureras que buscan experiencias atrevidas como la de jugar con un vibrador en sitios públicos.


5. Madurez: Aún más intenso

Ahora esperarás que te contemos cómo cambia el cuerpo y cómo llegas a esta etapa sin ganas de tener sexo... ¡Pues NO! Nada de eso. Son muchas las personas que se redescubren en esta etapa y viven el sexo con mucha más intensidad. Y es que el trabajo, las tareas del hogar, lxs hijxs (si es el caso), no son incompatibles con las ganas de tener sexo.

Si te encuentras en esta etapa estamos seguras que te encantará Adonis, uno de los vibradores más grandes y más potentes de nuestra tienda que llega a estimular tu punto G. ¡También puedes usarlo en la ducha y cantar de placer!


6. Tercera edad: ¡No pares, sigue, sigue!

El interés sexual sigue ahí, contigo. No te asustes. El gran mito de que las personas de la malsonante 'tercera edad' no tienen sexo ha hecho mucho daño. La gente mayor tiene sexo, sí. Y es que, además, está demostrado que, el sexo tiene muchos beneficios en esta etapa: te sientes más joven y activx, mejora la circulación de la sangre, mantienes la forma... Y es que, ¡el sexo es salud!

Aun así, está claro que tu cuerpo ha cambiado y no aguanta tantos trotes como antes. Así que mientras la frecuencia de practicar sexo baja, las caricias cobran protagonismo.

Para hacerlo mejor que Alec Baldwin en la película No es tan fácil, hazte con un kit romántico que incluye todo lo que necesitas para seguir disfrutando del sexo hasta que tu cuerpo diga basta.

Tengamos 18, 30 o 60 años, lo importante es disfrutar de la etapa en la que nos encontramos.